En el mercado de Milpa Alta
Temporada de hongos
Clavitos, escobetillas, y...
Los tipos de hongos cambian en la temporada
20/7/10
18/7/10
Tranvia recortable
6/5/10
4/5/10
Rifa de obra




2/5/10
Los pulques de La Colorada
El pulque es una bebida que ha ido perdiendo consumidores por múltiples motivos (escasa cultura, extinción de magueyes, preferencia de otras bebidas), afortunadamente hay lugares en donde aun se vende. En el pueblo de San Luís Tlaxialtemalco hay un lugar muy peculiar en donde, desde hace siete años, se vende pulque. Algunas personas conocen al lugar como
El pulque es traído de un pueblo del estado de Hidalgo cada tercer día a muy temprana hora, del cual se prepara un pulque fuerte y otro dulce, para distintos paladares, aunque hay quien prefiere un campechano, para que no le pegue tan fuerte. Curiosamente aquí no preparan curados, alguna vez lo hicieron pero la clientela prefiere el natural.
El lugar es muy agradable, diariamente llegan, a distintas horas, personajes del pueblo, entre ellos cooperan para comprar tortillas y echarse un taco de salsa que prepara la señora de la casa. Anteriormente jugaban rayuela y tocaban norteños, pero debido al escándalo que se suscitaba, los vecinos se quejaron, y de ahí en adelante se prohibió todo tipo de exceso. Sin embargo, el 12 de diciembre de cada año se prepara una comida y llega más gente de lo normal a convivir y celebrar a
Este es un espacio de convivencia sana, en donde se pasa un buen rato sin importar el estrato social. No hay nada mejor después del trabajo en un día asoleado que tomarse un buen pulque en compañía de los amigos. Para los que no conozcan el lugar, se encuentra en
28/2/10
Ahuahutle
14/9/09
De Tlapiques y Michmoles
Los dos son platillos tradicionales de la cocina lacustre del centro de México; no solo de Xochimilco, pues también los podemos encontrar en Tlahuac, Milpa Alta, Morelos, el estado de México y otros lugares cercanos.
Ambas comidas comparten los ingredientes: pescado, tomates, chile de árbol, epazote y cebolla. Pero la forma de prepararse son muy distintas y por tanto su sabor cambia. El tlapique es un ejemplo de cocina al vapor, pues básicamente se trata de un tamal de pescado que se asa hasta que esté completamente cocinado. En cambio el michmole, como le dicen las tías mayores de la familia, es un guisado de tomate y chile, en el cual se cocina el pescado.
Estas son la versiones en que conocemos, pues dichas comidas también nos remiten a los cambios sufridos tanto en la alimentación como en el entorno ecológico. Las tías recuerdan cómo endenantes (como lo cuentan) por las mañanas los tíos o abuelos tomaban su redes o fisgas y salían a pescar; en sus canoas recorrían las orillas de lagunas y acalotes, para volver a medio día con el resultado de su trabajo: acociles, pescado blanco, charales, michpetos, ajolotes o almejas, “lo que Dios socorriera”. Con todo lo que atrapaban en las redes, se hacía la comida.
Si era temporada de cuaresma pues el michmole; al tomate molido junto con el chile y sazonado con cebolla y epazote se le agregaban todos los peces, ajolotes, ranas o almejas que se hubieran pescado, todo junto se cocía.
Por eso dicen algunas tías que ya no preparan el michmole pues: “no es lo mismo, ya no sabe igual, ya no se consigue el pescado blanco, el ajolote o la almeja, pero lo voy a hacer para que lo pruebes”. Seguimos en espera de comerlo aunque sea en una versión sin pescado blanco o ajolote.
Por otro lado aunque el tlapique es una comida casera, podemos encontrar personas que lo venden en el mercado y los fines de semana en el barrio de Belén. Claro que adaptado a las nuevas condiciones, no sólo se encuentran de carpa, rana o pescado blanco, también de hueva, menudencias de pollo, mollejas y tilapias.

